Recuerdo que era jueves y no llovía como hace mucho tiempo, Adamantium no existía y Mario Lin conservaba su pupila izquierda, cuando García salió como siempre de su casa en su skate, con una bolsa en la que no llevaba la cabeza de tu abuelo. En el camino se encontró con el negro Tuntis, quien le avisó de una convención de skaters en el lado de allá. García se dirigió con su skate y dio a parar en un lugar al que llamaban: «El Ojo De Julián» y en el que dicen todo puede suceder.
García Ramos, alias Thonderball Crackersor Guyber, se rascaba la articulación del dedo índice de su mano derecha, en la que dos semanas atrás había tenido a Matilde, «La hechicera», cuando preguntó a un leproso del Ojo: «¿Qué pasa acá? ¿Qué está aconteciendo?» Le levantaron en hombros y le contaron la profecía. Él había sido nombrado por el maestro Chin Chun Lin, como líder de un grupo de skaters que en la orden del «Moco Seco Y Pútrido», esperaban ansiosos a su líder para formar el team Shotea2.
García Ramos fue llamado Piñoto I y se le entregó una turbo tabla molecular andina, servo alimentada por dos ínter acumuladores de ionización que sublimando la energía solar, daban paso al photoelectric phenomenon, el que activando dos placas ultra finas de sílice y bentonita, producía una potencia tal, que la pena de Brunito se igualaba a la tristeza de Flora, resultando así un efecto de salto llamado turbo. Desde ese día, un día 10 de agosto, Piñoto I comandó a los Shotea2 por todo el mundo, buscado una causa justa; vengar la muerte de Julián y llevar «El Ojo» hasta la cima.
Sus súbditos, Ukio, Joe, Ben y Backman Forever, realizaron maniobras contra natura como un ollie sobre una columna de perros o rileando el puente de Bajada Balta de espaldas y cargando dos Manuelitos de tres meses en cada mano.
Piñoto progresó tanto que logró elevar su cosmos hasta las narices de un canillita, llegando así a realizar su maniobra antigravity 1501, lanzándose desde la sima de la estatua en donde yacen los restos de Kinchot.
Piñoto I después de 10 años de arduo trajín, viajó al Asia Menor en donde conoció a sus abuelos perdidos y se casó con Anastasia a pesar de la oscura mirada de Anastasio, quien no hizo nada para evitar la boda, ya que se lo impedía un antiguo proverbio. Fue en esas circunstancias que Julián resucitó y le agradeció a Piñoto I todo lo que había hecho por él y le dio la libertad de elegir ser Piñoto I o García, Piñoto eligió ser García y todo terminó.
Ukio no pudo aguantar la ira al ver que Piñoto los abandonaba y se enfatizó, pero una extraña maldición que viajaba a velocidad absurda, cruzando el Atlántico, llegó hasta él disminuyéndolo en tamaño en tal escala que lo transformó en el hombre átomo. Desde entonces, Joe y Ben –quienes condenaron a Backman a morir en un congelador casero, emulando la muerte de Elías Chuquicerro– juraron venganza y emprendieron la búsqueda del pequeño planeta color moco llamado Saturnino, que era el símbolo de su Orden, en donde se encuentra el cadáver feliz del maestro jedi, bajo la atenta mirada de tres sapos y un tigre de bengala, que esperan su resurrección y mientras tanto juegan cartas y toman vino sin conocer a Raúl ni a sus zapatos de oro que le quedan a cualquiera que se apellide Durte.
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